"¿Cuanta dedicación piensas ponerle a alguien así?" pregunto la razón.
El corazón miro a la razón y sonrió.
"¿Eres idiota?" dijo la razón, molesta por no recibir respuesta.
"Si, soy idiota... Pero ¿No lo ves? Soy distinto..." dijo el corazón, seguro de si.
La razón miro al corazón, lo analizo y sin decir nada, sonrió.
¿De verdad hay un cambio?

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